Yeidra - nuestra marca de invierno

Yeidra, preocupada por la ecología y el desarrollo sostenible, se define como una empresa honesta y de calidad, y no podía ser menos, cuanto más la conocemos más afirmamos que es una de esas marcas que no olvidas, por su “transparencia” en el trabajo y por la impecable lista de INCI que presentan. Podríamos arriesgarnos a decir que es de las pocas marcas españolas que roza el 100% de ingredientes de origen ecológico, y repito la palabra ecológico, que no es lo mismo que “natural”.


El origen se sitúa en una localidad granadina llamada Cenes de la Vega, a las faldas de Sierra Nevada donde hace varios años se juntaron cuatro amigos con muchas ganas de trabajar por la ecología y el desarrollo sostenible. Los deseos fueron tan fuertes, que dieron un cambio radical a sus trayectorias profesionales para crear lo que hoy conocemos como Yeidra, un proyecto “humano” que cree que “hacer empresa” no es contrario a respetar el medioambiente y las personas. 


Pronto se consolida como una marca de referencia en el sector de la “eco-cosmética” por la fidelidad de sus productos y el fuerte sentimiento hacia la responsabilidad social.


Yeidra es: 

Arraigo. Apuesta por la recuperación de las materias primas locales, la sabiduría y la tradición popular. Todo el conocimiento tradicional lo recuperan, todos los tesoros de la tierra los envasan. Las materias primas tienen la luz, característica de las tierras fértiles andaluzas y de orígenes exóticos desde donde importan otras maravillas locales y ecológicas como la manteca de karité, el aceite de argán, la rosa mosqueta o la macadamia.

Innovación. Busca nuevos ingredientes y bajo la premisa del buen hacer tradicional selecciona y construye nuevas fórmulas ecológicas que valoricen la naturaleza y contribuyan a la salud.

Sostenibilidad.Concilia su trabajo con la naturaleza, y busca el equilibrio en el respeto al medioambiente.

Confianza. Garantiza el origen y el proceso de sus creaciones. Tiene un compromiso muy fuerte con sus clientes, porque saben que la gente cada día demanda más información. Casi todos sus productos están certificados bajo la certificación ECOCERT, y no porque no crean que existe cosmética natural buena sin certificar, pero si consideran que es una garantía más hacia su público.


La base fundamental de su trabajo es un pequeño catálogo casi de coleccionista a base de cremas, lociones y bálsamos dirigidos tanto a hombres como a mujeres. 


En la elaboración de cada producto, Yeidra potencia las propiedades y garantiza la máxima concentración de principios activos de cada uno de sus ingredientes para que las funciones hidratantes, antioxidantes o regeneradoras a la que van dirigidos sean efectivas.


Utilizan en todos ellos aceites vegetales de primera presión en frío, aceites esenciales e hidrolatos como fase acuosa de sus mezclas, todos ellos con un porcentaje en ecológico que se acerca al 100%. 




Por ello, no es de extrañar que sea una marca que enganche desde el momento que la pruebas y que sea una de esas marcas que independientemente del producto, ayude a “formar” consumidores más selectos, más demandantes de productos donde la calidad y la eficacia sean su etiqueta de presentación.

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